Para dar veracidad a un artículo como este importa quién lo redacta: soy ex-piloto de carreras en semirrígidas, ex-reparador profesional y ex-fabricante de tubulares, con trayectoria como usuario desde los años 90 demostrada en mi canal.
La Valiant portuguesa de los años 90 irrumpió con fuerza en Europa, incluso con patentes en tejidos, y rivalizó con las españolas Narwhal y Duarry, las francesas Zodiac y Zeppelin y las italianas Lomac, Gommonáutica o Selva. Un acuerdo millonario con una de las mayores náuticas de España, distribuidora de motores Mercury, puso stock de la marca en casi todas las tiendas. Coincidió con la transición de los motores de 2 a 4 tiempos y con el boom del ladrillo, y las ventas se dispararon. Cuando vendes muchas, fallan más: hubo problemas de diseño y decisiones pésimas en el casco. Con la crisis, la compañía vendió la marca.
Principales averías
- Valiant Patrol 7,50: el cierre del tubular quedaba bajo la banda perimetral, muy bien pegada; al repararla se rompía y localizar la pérdida de aire era difícil, con reparaciones muy costosas.
- Modelos DR (450-DR, DR-400): el casco se separaba de la cubierta al partirse la pasta de soldadura, entrando decenas de litros de agua. En el Atlántico fallaba el 95%.
- Los tubulares se despegaban antes del casco y el refuerzo interior era de mala calidad. En los modelos V el embellecedor de los conos se caía a los pocos años.
¿Merece la pena comprar Valiant?
Hoy parece que se fabrica en Italia y no puedo opinar de los modelos nuevos, que apenas se ven en el agua. Superar esas calidades no es difícil, así que si se presenta una buena oferta merece una nueva oportunidad. Si dudas con una Valiant de segunda mano, te la reviso antes de que pagues.