Anécdota de los años 1999-2001: pescadores avisaron al padre de Yeray de que sus hijos estaban locos por salir con olas enormes; explica la técnica de salida por la orilla y recuerda llevar siempre ancla.
Yeray cuenta una anécdota familiar de los años 1999-2001: unos pescadores avisaron a su padre de que sus hijos estaban locos por salir con un rebosamiento enorme en la orilla. Explica cómo entraban y salían con olas de 2 a 4 m y qué precauciones tomaban.
Esperar a que pasara la serie de olas, empujar el barco y arrancar el motor en la orilla.
Llevar siempre ancla, por pequeña que sea la embarcación, y echarla en cuanto se para el motor.
Porque sin luz y sin ancla, si el barco se pierde de noche es mucho más difícil resolverlo.
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